Técnicas de apoyo capilar
Tratamientos de apoyo para mejorar la calidad del cuero cabelludo
¿QUÉ SON?
Las técnicas de apoyo capilar son procedimientos médico-estéticos que tienen como objetivo mejorar el estado del cuero cabelludo y potenciar los resultados de los tratamientos médicos capilares, como la mesoterapia capilar o la bioestimulación (PRP).
No actúan directamente sobre la causa de la alopecia, pero sí ayudan a optimizar el entorno folicular, favoreciendo un cuero cabelludo más sano y receptivo al tratamiento.
¿PARA QUÉ SIRVEN?
Estas técnicas están orientadas a:
- Mejorar la microcirculación del cuero cabelludo
- Favorecer la oxigenación de los folículos pilosos
- Optimizar la absorción de tratamientos médicos capilares
- Mantener el equilibrio del cuero cabelludo
- Mejorar la calidad global del cabello
TÉCNICAS de apoyo DISPONIBLES
En nuestra Unidad Capilar, utilizamos diferentes tecnologías como apoyo dentro de un enfoque global de tratamiento:
Microneedling capilar (Dermapen)
Técnica de microperforación controlada del cuero cabelludo que estimula los mecanismos naturales de regeneración.
Favorece la activación del folículo piloso
Mejora la penetración de principios activos
Estimula la producción de colágeno
Radiofrecuencia capilar
Tratamiento basado en energía térmica controlada que actúa sobre el cuero cabelludo.
Mejora la microcirculación
Estimula el metabolismo celular
Favorece la oxigenación del tejido
Fototerapia LED capilar
Tecnología basada en luz de baja intensidad que estimula la actividad celular.
Contribuye a mejorar el estado del cuero cabelludo
Ayuda a reducir la inflamación
Favorece la regeneración tisular
RESULTADOS DEL TRATAMIENTO
Su aplicación permite:
- Mejorar la calidad del cuero cabelludo
- Optimizar la respuesta a los tratamientos médicos
- Favorecer un cabello más fuerte y saludable
- Mantener el equilibrio del entorno folicular
ENFOQUE INTEGRAL
Las técnicas de apoyo capilar no sustituyen a los tratamientos médicos capilares, sino que los potencian.
Por ello, siempre se integran dentro de un protocolo personalizado diseñado tras un diagnóstico capilar, en combinación con técnicas como la mesoterapia capilar o la bioestimulación (PRP).

